El secreto de la magia

Una de las preguntas más comunes cuando realizamos Magia para niños o Magia para adultos, es, sin lugar a dudas “¿Existe la magia? ¿Los magos hacéis trucos o realmente sabéis magia de verdad?”. Con una sonrisa en la cara les contesto amablemente: “Los magos, nos pasamos el día entero soñando, inventando llaves que abren puertas imposibles. Nos perdemos por laberintos fantásticos, que nos llevan a lugares desconocidos. Jugamos, imaginamos, inventamos sueños”.

Da igual si hacemos magia para niños o magia para adultos, el secreto para que suceda la magia es jugar, dejarte llevar por la fantasía, abrir tu corazón, nosotros te entregamos la llave para que tú mismo abras la puerta. La magia sucede sólo para quienes quieren verla.

En el 2002, unos amigos de la revista “Gazz mgzn”, me pidieron que escribiera un artículo sobre la magia para fiestas. Y en forma de relato, escribí sobre la pregunta más común: El secreto de la magia.

Observar, voy a mezclar una y otra vez los cincuenta y dos naipes de la baraja de póker francesa. Perdona ¿cómo te llamas?, ¿te gustaría coger al azar una de estas cartas? Bien, ésa es la que quieres, pues mírala y recuérdala porque ésa va a ser tu carta. Este va a ser tu juego, nuestro juego. Como en un sueño, vamos a jugar a fantasear.

Pierde tu carta con el resto de las demás y déjate llevar por el niño que guardas dentro. Ya sabes, como dijo Arturo de Ascanio: “Los magos hacemos trampas pero vendemos sueños”.

Recuerdo la primera vez que vi a un mago. Esa sensación emocionante al filo de algo imposible, el vértigo que causa contrariar toda lógica. Todo hecho por unas manos creativas y corazón en ellas. Sólo para ofrecerte una ilusión, un sueño, algo que pensaste que nunca ocurriría y, sin embargo, sucede. Todo un arte sorprendiendo a tu concentración.

La vida del juego mágico ocurre en un mundo abstracto y fantástico. Un mundo que no es real, pero sí una mezcla de emociones. Nos hace abrir los ojos y despertar, para comprobar que aún hay algo más. Solo importa el encantamiento, nuestra atención que se deja sorprender y quizás ese niño que olvidamos que está ahí.
Que placer ser engañado así, ingeniosa manipulación de sensaciones, misterio, ¿Qué pasará? Déjame gozar de esas cosas que hacen los magos con su gran dosis de cariño, el arte de ilusionar.

Los magos crean un símbolo, una inquietud, un ser sobrenatural que en algunos momentos nos gustaría ser, ¿verdad? y podemos ser…Como los movimientos de un mágico pincel nos descubren lugares de ensueño, o tal vez la estela que dejan las ondas de esa música que te hace sentir vivo. Imagina que dices las palabras mágicas y un libro te abriese a todo un mundo. ¿Quizás la magia esté hecha para quienes quieren verla? ¿Quiénes son los magos? ¿Donde está el verdadero secreto? ¿Acaso los magos son sólo seres que nos ofrecen llaves que abren sueños?

Todavía recuerdo esa sensación… Por cierto, dime un número del uno al veinte. ¿Cuál? ¿El catorce? Ahora va a salir tu carta, ¿lo crees? Mira: una, dos, tres, cuatro… trece y catorce. ¿La carta que elegiste al azar es ésta? ¿El siete de corazones? !!NO¡¡ No importa, porque damos un pase mágico, frotamos la carta y se transforma ante nuestros ojos en el As de corazones, que sí era tu carta. ¿Era tu carta?, ¿Sí? !!MAGIA¡¡

Da igual si hacemos magia para niños o magia para adultos, nosotros sabemos que llave tenemos que darte.

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